Español Portugués, Portugal

A partir del 23 de noviembre, todos aquellos ciudadanos de países de riesgo que pretendan entrar en territorio español, independientemente del motivo del viaje, deberán llevar una prueba negativa de covid-19 realizada 72 horas antes de la salida. Con el propósito de controlar una posible propagación del virus a través de los aeropuertos, la prueba solo se exige para viajes por vía aérea.

Esta medida del Ministerio de Sanidad, que encabeza Salvador Illa, se basa en el mapa de riesgos elaborado por el Centro Europeo para el Control de Enfermedades (ECDC), del que Portugal forma parte. El Ministerio de Asuntos Exteriores portugués ha afirmado que las autoridades españolas «han confirmado que la nueva norma no se aplica a la frontera terrestre». Los dos países comparten una frontera de 1.200 km de largo y que, durante la primera ola, estuvo cerrada hasta el 1 de julio.

Por el momento, solo Noruega, Finlandia y Grecia están exentos de este examen. Fuera del espacio europeo, el criterio a utilizar será el número de casos acumulados por cada 100.000 habitantes en los últimos 14 días. Además de la prueba de PCR, todos los pasajeros de áreas de riesgo deberán rellenar un formulario de control sanitario. Esta medida, que se contempló durante el verano, es considerada por la Sociedad Española de Epidemiología como insuficiente.

Dado que varios países solicitan pruebas antes de viajar, las pruebas falsificadas con resultados negativos se venden en el mercado negro. Según The Washington Post, Brasil, Francia y el Reino Unido han sido los principales objetivos de las pruebas falsas.

¿Qué prueba piden Portugal y Madeira?

Todos aquellos que lleguen a Portugal desde un país fuera del Espacio Schengen deben presentar una prueba negativa de covid-19 y rellenar el formulario de control sanitario. En muchos casos, las propias aerolíneas impiden el ingreso de pasajeros que no cuentan con esta prueba, pero si no la tienen, es posible hacerla a la llegada. Si son portugueses o viven en el país y proceden de vuelos intercontinentales, es posible negarse a realizar la prueba en el aeropuerto y, como tal, se les da un plazo de 48 horas para realizar este examen.

En Madeira, los estudiantes universitarios, que estudien en el Portugal peninsular y quieran pasar sus vacaciones navideñas en casa, tendrán que hacerse dos pruebas, la primera a su regreso y la segunda entre el séptimo y el octavo día de su estancia en isla. Lo mismo ocurre con los profesionales de la salud, la educación y la protección civil que abandonan la región.