Español Portugués, Portugal

Aunque la medida no entrará en vigor inmediatamente, promete revolucionar el tráfico de Lisboa el próximo verano. El alcalde, Fernando Medina, anunció que los coches saldrán del centro de la ciudad. En su lugar, las calles peatonales, que eran muy comunes en el siglo XIX, se extenderán en la zona de la Avenida da Liberdade.

El tráfico en esta avenida y en la Almirante Reis (que conecta el centro de la ciudad con el aeropuerto) cambiarán para que, en palabras del alcalde, «la gente pueda recuperar la ciudad». En la propuesta presentada, y que responde a las ideas de la capital verde europea, los coches de plataformas como Uber sólo podrán circular en esta zona si son eléctricos y se reforzará el transporte público para que la normalidad de los lisboetas y turistas no se vea afectada.

En relación con el refuerzo del transporte público en toda su red, la Asamblea de la República «congeló» las obras que ya estaban en marcha y que pretendían transformar el metro de Lisboa en un metro circular, que conectaba el Rato (línea amarilla) con el Cais do Sodré (línea verde). Este aplazamiento durará un año, lo que no gusta al Ayuntamiento.

Cada día unos 100.000 vehículos entran en la zona de la Baixa de Lisboa, uno de los «pulmones» históricos y económicos de la ciudad. Esta medida tiene como objetivo reducir los niveles de contaminación del aire en un 60% y salvaguardar los límites legales de las partículas finas y los gases contaminantes que a menudo se superan en esta área. Lo que además de ser un riesgo ambiental es también un riesgo para la salud.