Desde el 1 de enero, varias autopistas estratégicas en Portugal, muchas de ellas conectadas con España, han dejado de exigir peajes, facilitando el tránsito entre ambos países. Entre las vías destacadas se encuentran la A-28, que conecta Oporto con Vigo; la A-22, entre el Algarve y Huelva; y la A-25, que une Beira Litoral y Alta con Salamanca, mejorando significativamente la movilidad transfronteriza.
Esta medida, aprobada por el Parlamento portugués en mayo de 2024, pone fin a los peajes en antiguas autopistas SCUT (sin coste para el usuario) donde no existen alternativas viarias de calidad. Otras autopistas beneficiadas incluyen la A-24 hacia Ourense y la A-4 hacia Zamora, así como el túnel de Marão. La eliminación de los peajes responde a una demanda histórica de conductores y sectores económicos que buscaban mejorar las conexiones entre Portugal y España.
Impulsada por el Partido Socialista, la iniciativa tiene un coste estimado de 157 millones de euros y pretende no solo reforzar la movilidad interna en Portugal, sino también potenciar el turismo y el comercio transfronterizo. La medida ha sido aplaudida por asociaciones de transporte y usuarios frecuentes de estas rutas, que ven en esta decisión un avance hacia una mayor integración y cooperación entre los dos países ibéricos.