El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, ha anunciado este jueves que intentará negociar con Estados Unidos para revertir el arancel del 50% anunciado por su par Donald Trump, pero si fracasa, aplicará la misma medida a las importaciones estadounidenses. En un adelanto de una entrevista a la emisora TV Record divulgada en sus redes sociales, el mandatario también le ha exigido a Trump «respeto» por la Justicia brasileña, después de que el líder republicano saliera en defensa del expresidente brasileño Jair Bolsonaro, procesado en la Corte Suprema de Brasil por golpismo.
«Si el presidente Trump conociera un poquito Brasil, tendría más respeto», ha afirmado el líder progresista. Lula ha adelantado también que crearán un comité, al que invitará a empresarios, para acompañar la situación a diario y «repensar la política comercial brasileña con Estados Unidos». Trump anunció este miércoles un arancel del 50% adicional a las importaciones de Brasil a partir del 1 de agosto. Trump criticó los fallos del Tribunal Supremo brasileño, «secretos» e «ilegales» según él, para bloquear perfiles en redes sociales dedicados a diseminar información falsa contra las instituciones democráticas.
En la entrevista, Lula ha relatado que, en un primer momento, creyó que la carta en la que Trump anunció la sanción comercial era «apócrifa» y ha vuelto a reivindicar la «soberanía de Brasil» y la independencia de los tres poderes de su país. «Si lo que hizo Trump en el Capitolio (en alusión al asalto del 6 de enero de 2021) lo hubiera hecho aquí en Brasil, estaría siendo procesado como Bolsonaro y se arriesgaría a ir a prisión», ha expresado. «Y yo no me meto en el poder judicial, porque aquí es autónomo», ha aseverado, para después subrayar que las reglas que rigen en Brasil las establece el Congreso brasileño.
Lula ha reiterado que, contrario a lo que dice Trump, la balanza comercial bilateral ha registrado superávit a favor de EE.UU. en los últimos quince años. En este contexto, ha indicado que intentará negociar, con la posibilidad de recurrir ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), bloqueada desde años, y que, si todas esas medidas fracasan, aplicará el principio de reciprocidad, es decir, aranceles del 50% a las importaciones estadounidenses. También se está valorando anticipar el fin de patentes de medicamentos fabricados por empresas de Estados Unidos.
«Lo que no puede hacer es pensar que fue elegido para ser el sheriff del mundo; fue elegido para ser presidente de Estados Unidos. Puede hacer lo que quiera dentro de Estados Unidos. Aquí en Brasil, quienes mandamos somos nosotros, los brasileños», ha zanjado. En 2024, Brasil exportó a EE.UU. 40.368 millones de dólares en productos brasileños, lo que supuso el 12% de las ventas totales del país.
El proyecto de tren Puerto de Chancay-Brasil
Las motivaciones de Trump contra Brasil son diversas. Además de por solidaridad con su colega golpista, Jair Bolsonaro, el presidente estadounidense rechaza las posiciones firmes de Lula sobre la desdolarización gradual del comercio internacional. Es conocida la estrategia de medio plazo de Trump de dominar las Américas y el Canal del Panamá. Pues bien, Brasil y China han firmado un memorando de entendimiento para construir un tren que conecte el Atlántico con el Pacífico. Algo que no gustará a Trump.
Se trata de un proyecto ferroviario bioceánico, que lleva más de una década debatiéndose, que conectará el litoral atlántico brasileño con el puerto de Chancay, sobre el océano Pacífico en Perú. El acuerdo ha sido firmado entre la empresa estatal brasileña Infra SA, dependiente del Ministerio de Transporte, y el Instituto de Planificación e Investigación Ferroviaria de China. La infraestructura apunta a facilitar la salida de productos sudamericanos al mercado asiático.
El memorando de entendimiento no implica aún el inicio de obras, pero sí compromete a ambas partes a avanzar en los estudios necesarios para definir trazado, impacto ambiental, costos y modelo de financiamiento. Se espera que los estudios preliminares concluyan en 2026.