Camões y el caso de Jacob

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La historia de la boda de Jacob, un personaje bíblico que inspiró el “Soneto n.° 15” de Camões (1524-1536), está narrada en el libro del “Génesis” (capítulo 29 y siguientes) y, por supuesto, es conocida por todos. De hecho, se ocupa de un matrimonio doble, aspecto bien explorado por el poeta portugués, que supo retratar con dignidad la decepción del hijo de Isaac. Aconsejado por su padre para buscar esposa en la casa del tío Labán, el hermano de su madre, Jacob es engañado por el futuro suegro; quien, en la noche de bodas, le entrega furtivamente a su hermana Lea.

Como narra la “Biblia”, el día después de la boda, habiendo notado el fraude cometido por el ingenioso suegro, Jacob le preguntó:

¿Qué me has hecho?, ¿no fue por Raquel que te serví, pastoreando tus ovejas durante siete años seguidos?, ¿por qué me has engañado?

Labán le explicó:

Aquí, en casa, no se acostumbra casar a la hija menor antes que a la mayor. Termina la semana con esta, y luego también te daré a su hermana, con la condición de que me sirvas otros siete años más.

Jacob aceptó el trato, conformándose con la situación. Y así sirvió durante siete años en la casa de su tío-suegro (“Génesis 29«, 28-30).

 

EL SONETO CAMONIANO

“Siete años como pastor, Jacob servía

Labán, padre de Raquel, serrana bella;

pero no le sirvió a su padre, le sirvió a ella,

y a ella sólo por premio deseaba.

 

Los días, esperando un día

pasó, contentándose en verla;

pero el padre, con cautela,

en lugar de Raquel, se la dio Lía.

Viendo el triste pastor que con engaños

le fue así negada su pastora,

como si a él ella no fuera merecida,

comienza a servir otros siete años,

diciendo: – más sirviera si no fuera

por tanto amor, ¡tan corta vida!»

 

El “Soneto n.° 15”, del autor de “Os Lusíadas”, leído, releído y recitado por innumerables generaciones, inspiró algunas parodias (algunas humorísticas, otras líricas), que ahora colocaré ante los ojos del lector, comenzando por la de nuestro poeta Geir Campos, incluido en su libro “Meta Lírica”, con el título: “Paralelamente a Camões”.

“No quería a Raquel, serrana bella:

su hermana de la ciudad es la que buscaba

– por su amor, siete años serviría

Labán o cualquier padre de más cautela.

 

Pero sirviendo no a su padre, sirviéndola a ella

(y a ella sólo como premio la aceptaría)

los días, en la esperanza de un solo día,

pasando y contentándome con verla.

 

Veo, en cambio, que el mal destino me promete

siempre niega la citadina amada

como si a mí ella no fuera merecida:

 

siete esperanzas, siete veces siete

sueños – y todo reducido a nada,

que nada vale sin amor la vida.”

 

UN PAULISTA “CARCAMANO”

Afrânio Peixoto, en su ensayo “Humor” (Editora Nacional / São Paulo, 1936), mencionó entre los comediantes brasileños a Horácio Mendes Campos, quien, con el seudónimo de Furnandes de Albaralhão, escribió poemas cómicos, en lengua carcamana paulista (dialecto hablado por inmigrantes italianos y sus descendientes). Había publicado el libro “Caldo berde”, conteniendo sólo parodias; basado en sonetos famosos. Entre estas parodias, se incluye el «Suneto crássico» dedicado a «Queimões», con esta leyenda: «Cáin dice que qu’un kilo de algodón es lo mismo que qu’un kilo de plomo, nunca biu Aritmética o ciencia adyacente»:

 

SONETO CLÁSICO

“Siete años como cajero, Zé sirbia

en la benda [tienda] du Jaquim, un lusitano

pero no era el Jaquim que él quería,

era su dinero! ¡Qué magano [pícaro]!

 

Años y años en la espr`anza de un sol’año,

passaba y la vurra [caja fuerte] nunca averta [abierta] bia.

U Jaquim, nuguciante suvurvano,

du cajero, tal vez, se precabía.

 

Bendo u Zé que u patrón, impertinente,

nunca dijo aielle: «¡La vurra es bossa [vuestra]!»

nunca le hizo el honor de tal cumbite [invitación],

 

continuó sirviéndole vlandamente,

diciendo: «-Y sirbiré hasta que pueda

sacarlle tutta su piata y huirme “en suite”!

 

EL ITALIANO “MACARRÓNICO”

En la misma obra de Afrânio Peixoto, antes mencionada, encuentro otra parodia del soneto camoniano. Este, ahora de Alexandre Marcondes Machado, firmado por Juó Bananére y escrito en el dialecto portugués-carcamano, con el que creó (en palabras de Mestre Afrânio), el “humor” macarrónico. Es autor de todo un libro de este estilo: “La divina increnca”. Aquí va la parodia: 

“Sette año di pastore, Giacó sirvió a Labó,

padre de Raffaella, serrana bella,

pero no sirvia a su padre, che illo non era tonto, no!

Sirvió a Raffaella pa si gazá [casarse] co’ella.

 

Y los dia, en la speranza di un solo dia,

los pasaba spiano en la gianella.

Pero il paio, huyeno de la gumbinaçó

le dio a Lia al “rivés” de Raffaella.

 

Cuano Gianó “adiscobrió” el “ingaño”,

y che habia caido en la sparrella, [había caído en la trampa]

ficó cum brutto d’un garó di arara; [tubo una rabieta]

 

e incominció a servi otros sette año

Diceno: ‘Si Labó non fuera el padre de ella,

Lle pigava a él y le quibrava la gara [y le rompería la cara].”

 

VICENTE: CASI PARODIA

Hay casos en los que sólo una parte, o un sólo verso, corresponde al texto imitado o parodiado. Es lo que ocurre, por ejemplo, con el soneto del parnasiano Vicente de Carvalho, en su libro -debut- “Versos de juventud”. No hay título. El soneto, que se revela muy romántico y burlesco, lo podéis ver a continuación:

 

       «Cuando te fuiste, llorando, descolorida

       la face, el labio tembloroso… lo confieso:

       me arrebató un verdadero acceso

       de furiosa pasión dolorida.

 

       Estaba en tus ojos, mi amada,

       la luz de los míos; y luego como un poseído,

       Quise tirarme detrás del tren expreso

       y seguirte corriendo por la estrada.

 

      ¡Ni hay dificultad a la que no venza

       amor tan fuerte! – Pensé. Ah, ¡cómo piensa

       mal el vano querer de las almas tiernas!

 

       Me lancé audazmente a la línea …

       Pero, después de unos tres pasos, vi que tenía

       para tan grande amor, tan cortas piernas.”

 

AL FINAL, UNA TROVA

El trovador Belmiro Braga parafraseó el doble matrimonio del bíblico Jacob, el mismo que inspiró al lusitano Camões, tratando de resumir la posible conclusión del extraño caso, digno de una tesis jurídica. Simplemente lo dijo así:

      «El matrimonio es una lotería

     desde los días de Labán

     – Jacob, recibiendo a Lía,

     ganó la aproximación.”

 

Savio Soares de Sousa – Fue fiscal del Estado del Rio de Janeiro, presidente de la Unión Brasileña de Trovadores (UBT). Presidente y fundador de la extinta Asociación Niteroiense de Cultura Latinoamericana. Autor de inumerables libros de poesía y prosa: Signo de Sapo, Mundo Numero Dois, Rapsodia para Sanfona, etc. 

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