Español Portugués, Portugal

Todavía estamos lejos de que nuestros políticos asuman una mínima agenda política ibérica. Tras las reiteradas situaciones de descoordinación ibérica, se tiene una percepción creciente de la necesidad de espacios reivindicativos y de construcción de soluciones como es el Foro Cívico Ibérico. Acabamos de conocer un incidente en la Central Nuclear de Almaraz, sin consecuencias, pero que tiene la capacidad de reabrir viejas heridas con Portugal. Sólo hay un motivo de esperanza: la estrategia de desarrollo transfronterizo que ambos gobiernos vienen negociando con sendos equipos. Si se hacen las cosas bien, la Raya puede constituirse en el gran reducto experimental de una Iberia articulada. Como afirma Costa: “La frontera España-Portugal es una excepción en el marco europeo, donde las áreas transfronterizas suelen ser las más desarrolladas”.

El primer ministro portugués, António Costa, ha sido entrevistado por La Vanguardia, donde apoya la candidatura de Nadia Calviño para la Presidencia del Eurogrupo y deja claro que el rebrote “no se trata de Lisboa, sino de algunos barrios de municipios vecinos. No hay un agravamiento. En esas zonas no se produjo la reducción generalizada registrada en todo el territorio. Son 19 parroquias de las 3.091 del país. No existe ninguna relación con el centro de la ciudad de Lisboa donde se celebrará la Champions”. Esto viene a colación por la errónea noticia de El País donde se anunció que toda la ciudad de Lisboa volvía al confinamiento. Titular que fue dado por bueno por los canales de televisión españoles, generando un daño económico relevante al turismo de Portugal por las cancelaciones de viajes al país vecino. La Embajada portuguesa en Madrid reaccionó con el siguiente comunicado que sorprende por su tono y denota un malestar de fondo: “El titular de primera página de El País de hoy (“Portugal ordena el confinamiento de tres millones de personas”) es totalmente falso. La mayor parte del Área Metropolitana de Lisboa (con excepción de 19 freguesias de las 118 que integran esta área) ha pasado a una nueva fase de desconfinamiento (ha pasado de la “situación de calamidad” a la “situación de contingencia”). El Ministerio de Asuntos Exteriores lamenta profundamente que un periódico, con el prestigio y la responsabilidad de El País, publique tal falsedad. Esperamos que pueda rectificarla con la urgencia y publicidad que ello exige. Lisboa, 26 de junio de 2020”.

Esta negativa experiencia, por la falta de una opinión pública y publicada ibéricas, debe servir para que ambas Embajadas y ambos Ministerios de Exteriores asuman una actividad de comunicación permanente, lanzando periódicamente notas de prensa y breves informaciones. Es una forma preventiva de evitar errores fatales. La Embajada española en Lisboa tiene Twitter, y la portuguesa en Madrid ha lanzado recientemente una web y una página en Facebook, una excelente noticia siempre y cuando se actualicen y asuman las tareas de un gabinete de comunicación. Los problemas de comunicación externa del Gobierno portugués no se reducen a España, también en Francia y Reino Unido existe un clima mediático perjudicial para el turismo en Portugal.

La ambigüedad de António Costa, en relación al Corredor del Sudoeste Ibérico y a las posibilidades de una mayor coordinación, desaniman bastante. Cabe pensar, con el mejor de los optimismos, que en público no pueda concretar o anticiparse a debates que están desarrollándose en privado. No obstante, a tenor de las declaraciones a La Vanguardia, el primer ministro está pensando en corredores europeos de mercancías que no pasen por Madrid, lejos del proyecto mixto de mercancías y pasajeros que se propone con el Corredor del Sudoeste Ibérico. Costa afirma de forma poco concreta que: “Debemos reflexionar sobre las conexiones ferroviarias con España, sin obsesionarnos con la conexión entre Lisboa y Madrid. Hay que pensar en la conectividad de las ciudades portuguesas con una red ibérica de alta velocidad. No solo es la relación de Lisboa con Madrid, hemos de pensar en la conexión de Oporto con Galicia, la conexión con Sevilla, con Barcelona… Debemos tener una visión global de la península Ibérica, no reducida a la relación entre las dos capitales”. Da la sensación de que el primer ministro está escurriendo el bulto con una música ibérica que suena bien.

El Foro Cívico Ibérico se ha reunido este sábado, en su tercera reunión preparatoria de la Cumbre Ibérica paralela de la sociedad civil, para debatir sobre las infraestructuras e instituciones del espacio ibérico. Ahora más que nunca debemos apoyar el Corredor del Sudoeste Ibérico para que exista una verdadera red ibérica conectada a las redes euroasiáticas (Ruta de la Seda). Dentro del Foro, tenemos el consenso de apoyar las cuatro conexiones ferroviarias pactadas en la Cumbre Ibérica de 2003 en Figueira da Foz y que fueron prometidas para unas fechas incumplidas:

-2009 para la conexión Oporto – Vigo

-2010 para la conexión Lisboa – Madrid, (por Elvas-Badajoz)

-2015 para la conexión Aveiro – Salamanca

-2018 para la conexión Faro – Huelva

También prestamos atención a las reivindicaciones de reestablecer el tren de la Ruta de la Plata (Gijón-Sevilla), en paralelo a la Raya, con prioridad del tramo Plasencia-Salamanca. Por otro lado, se argumenta que el tren de alta velocidad es plenamente rentable entre ambas capitales, y que las paradas en el camino no suponen un problema a las economías locales, porque la pobreza del propio aislamiento siempre va a ser una alternativa peor, sin contar con las oportunidades de desarrollo que pueden ser aprovechadas.

El Foro Cívico Ibérico se encamina para trabajar en varias líneas de trabajo como es la coordinación entre asociaciones, reclamar las cuatro conexiones ferroviarias pactadas en Figueira da Foz, exigir una solución al impuesto de circulación para trabajadores transfronterizos y mejorar la red ibérica de gas (con capacidad de exportación para Francia) y de hidrógeno.

El Puerto de Sines, al sur de Lisboa, es un puerto de aguas profundas infrautilizado, que puede jugar un papel estratégico en las citadas redes de gas e hidrógeno de la península ibérica. Consideramos que España y Portugal merecen tener una coordinación institucional superior a las meras Embajadas. Una coordinación directa, interministerial, más allá del propio diálogo multilateral en el seno de las instituciones europeas o iberoamericanas. Una institución exclusiva donde estén presente ambos Estados y la Raya.

La estrategia de desarrollo transfronteriza que se pactará en la Cumbre Ibérica de octubre o noviembre debe servir para atraer inversiones y fijar población en la Raya. Lo cual tiene todo nuestro apoyo. También se afirma que ambos Gobiernos tienen que: agilizar la transición del ancho de vía ibérica a la vía europea, aprovechar las oportunidades de la inmensa zona exclusiva marítima ibérica y estrechar lazos en la Macaronesia.

La próxima (y cuarta) reunión del Foro Cívico Ibérico ([email protected]) será el sábado 11 de julio, donde debatiremos sobre dos temas: 1) Turismo sostenible en la Raya; y 2) Balance de la reapertura de la frontera.

 

Pablo González Velasco es coordinador general de EL TRAPEZIO y doctorando en antropología iberoamericana por la Universidad de Salamanca