La valorización y la institucionalización de la intercomprensión entre las lenguas portuguesa y española

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Secularmente ha existido una conciencia de hermandad lingüística entre los hablantes de las lenguas española y portuguesa. Así el gramático y humanista portugués João de Barros utilizaba en 1540 el término espanhol para referirse a una sola lengua ibérica, diferenciada de las lenguas francesa e italiana, si bien recurría a los glotónimos português y castelhano para distinguir entre las variedades internas de aquella.

Desde siempre la inteligibilidad de los idiomas ha propiciado todo tipo de relaciones entre los pueblos iberófonos, siendo el poder y la institucionalidad la que propició el distanciamiento, levantando un muro entre los ciudadanos con fronteras, normas y burocracias.

Pero llegado el presente siglo de la globalización, que ya inventamos los ibéricos desde el siglo XV, los poderes han caído en la cuenta del gran potencial que tiene la cercanía cultural y lingüística de nuestros pueblos, que alcanza a 800 millones de personas distribuidas por todo el orbe.

Un importante avance lo han dado el Instituto Camões y Cervantes con la publicación “La proyección internacional del español y el portugués”, que viene a suponer un verdadero corpus teórico de la cuestión.

En esa publicación se proponen cuestiones como “un acuerdo estratégico para la afirmación del multilingüismo en la ciencia, en la enseñanza y en su uso en las organizaciones internacionales”.

Por tanto, el diagnóstico ya está realizado: “la potencialidad de la cercanía lingüística y cultural entre el español y el portugués es un activo estratégico de enorme valor en el actual contexto mundial que está muy poco aprovechado”. Hecho el diagnóstico, es hora de poner en marcha actuaciones concretas, y por fin se están haciendo cosas, que pueden merecer la pena y suponer un verdadero cambio del panorama.

Pero realmente ¿qué se está haciendo al respecto?

-La O.E.I. está desarrollando el programa de escuelas de fronteras, ya desarrollado con éxito en la frontera de Brasil con sus vecinos hispanohablantes. Este programa busca promover la creación de ‘escuelas-espejo’, donde los niños y niñas aprendan a expresarse en español y portugués desde primaria, así como a conocer la cultura del otro país.

-La O.E.I. en parcería con El TRAPÉZIO va a lanzar un novedoso curso de intercomprensión español-portugués.

-La Radio Televisión Portuguesa (RTP) y la productora Gallega Portocabo realizan series coproducidas, en modo intercomprensión galego-portugués, que están alcanzando un notable éxito de crítica y audiencia.

-EL TRAPEZIO, nuestra plataforma de comunicación ibérica, pasa a modo intercomprensión, castellano-galego-portugués, a partir del 1 de junio, y “abandona” las traducciones de lenguas, que entendemos inteligibles para un público mínimamente familiarizado con la lectura en estas variedades lingüísticas.

-La Estrategia Común de Desarrollo Transfronterizo, entre España y Portugal, recoge la promoción de secciones bilingües español-portugués en las escuelas del área transfronteriza.

-En cine, resultan muy interesantes los encuentros de las academias de cine de la península, en la que se incluyen la de Portugal y las de Andalucía, Asturias, Aragón, Galicia, Valencia, y Cataluña. El cine hablado en diferentes lenguas ibéricas, desde la premisa de la intercompresión y la diversidad.

-Literatura, entre el 26 y el 29 de mayo, se ha celebrado en Coimbra el Primer Encuentro Literario Internacional con Santiago de Compostela como ciudad invitada.

Y sin duda hay muchas más actuaciones que se realizan cotidianamente por parte de las sociedades, que siempre van bastante por delante de las instituciones. A este respecto no puedo dejar de citar los grupos en redes sociales. Hace una década empezaron a crearse foros, grupos, perfiles, de tendencia iberista o simplemente de hermanamiento ibérico, donde la intercomprensión es un elemento cotidiano. De manera espontánea se han desarrollado una intercomprensión, desde el debate de ideas y el principio de hermandad y unidad ibérica. También es muy importante y significativa la secular intercomprensión rayana, que los ciudadanos han desarrollado desde el Miño hasta el Guadiana.

Sin embargo, en estas actuaciones siempre falta romper ciertos muros, que son los que vienen determinados por tratar a las lenguas castellana y portuguesa, como lenguas extranjeras entre sí.

La institucionalidad del lenguaje obliga, por ejemplo, a traducir todo tipo de documentos, que tengan carácter oficial, produciendo unos costes económicos y en tiempo que serían perfectamente evitables.

Igualmente, los hablantes de español y portugués han de certificar oficialmente sus competencias en la otra lengua de una manera rígida, superando las mismas pruebas y niveles que han de superar los hablantes de lenguas lejanas. No hay mecanismos que simplifiquen la cuestión. A este respecto venimos proponiendo la creación de un Certificado de Intercomprensión, para aquellas personas que realicen un curso destinado a ello, que, sin sustituir los certificados clásicos, tenga validez para acceder a cursos formativos y a trabajos que no requieran un uso complejo del lenguaje.

En definitiva, solo se dará un paso definitivo, cuando se institucionalice, a todos los niveles, la intercomprensión entre las lenguas portuguesa y castellana. El camino para la definición del alcance y los mecanismos de esta necesaria institucionalización aún no ha comenzado. Probablemente este texto sea el primero o de los primeros en plantearlo explícitamente, pero no hay otra forma de convertir las lenguas ibéricas en un auténtico referente lingüístico global.

 

Pablo Castro Abad

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