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He tenido la oportunidad de participar como ponente en las Jornadas de Antropología e Historia sobre Iberismo de la Fundación Lisón-Donald, a quienes agradezco por permitirnos realizar esta inmersión académica iberista. Un objetivo por el que vengo luchando desde hace varios años para que se convierta en realidad. Por tanto, felicito a los organizadores por preservar estas VIII Jornadas de Antropología que nacieron bajo el impulso del profesor Carmelo Lisón.

Las jornadas han contado con más de medio centenar de asistentes por Zoom, más algunas decenas por YouTube. Comencé mi intervención contando cómo llegué al iberismo, algo que interesará a nuestros lectores.

Me empecé a interesar por Portugal, y el iberismo, después de una experiencia vital en Brasil, entre 2011 y 2015. Como cualquier viajero interesado por conocer su destino, intenté entender aspectos antropológicos e históricos de Brasil, así como las semejanzas y diferencias con España. Indudablemente esa investigación implicaría también introducir en la ecuación a Hispanoamérica y sobre todo Portugal. Y es aquí donde aparece la perspectiva ibérica, lo que llamo iberismo metodológico; precisamente lo que hemos hecho en las jornadas y lo que hacemos en EL TRAPEZIO: un análisis interdisciplinar o multidisciplinar desde un criterio ibérico de análisis.

Investigué a fondo todos los tipos de iberismo, incluyendo obviamente el movimiento iberista, frecuentemente silenciado por las historiografías nacionalistas. Mi guía de viaje al iberismo, o incluso, al paniberismo, entendido este como la aproximación entre todos los países de lengua portuguesa y española, fue Gilberto Freyre. Un guía que me llevó a una abundante bibliografía y permanentes vasos comunicantes. Lo que, a su vez, me llevó a estudiar: la antropología iberoamericana en el doctorado de la Universidad de Salamanca; los intentos políticos de unión liberal o federal entre España y Portugal investigados por José Antonio Rocamora; o el concepto de Iberofonía de Frigdiano Álvaro Durántez Prados. Este viaje comprende muchos mundos.

Desde un cierto activismo, por mi parte, en el movimiento iberista contemporáneo, tanto en el plano de la comunicación con EL TRAPEZIO (periodismo profesional), como en la elaboración de propuestas pragmáticas para la intercomprensión de ambas lenguas y pueblos; siempre tuve mucho interés en dar visibilidad académica al iberismo histórico y antropológico.

El iberismo implica el estudio sistemático de las herencias culturales y políticas, así como los modos de colonización ibérica en el renacimiento y el barroco. Freyre se encargó de estudiar el iberismo aplicado a los trópicos. Algo que Freyre llamaría como Hispanotropicología o con matices, hispanotropicalismo, versión ampliada del lusotropicalismo, que no debemos confundir con la versión instrumentalizada del nacionalismo portugués. Estos fueron los primeros párrafos de mi intervención. En los siguientes links, ustedes pueden ver en YouTube las ponencias íntegramente:

Mi intervención: Iberismo y anti-iberismo metodológico: el caso de Gilberto Freyre, que tuvo un turno de preguntas bastante participativo.

José Antonio González Alcantud, catedrático de Antropología de la Universidad de Granada y colaborador de EL TRAPEZIO, fue el encargado de inaugurar las ponencias en la sesión del viernes por la tarde. Su conferencia: El reconocimiento de Al-Ándalus y la narración iberista. A continuación, se desarrollaron las ponencias:

Turismo e iberismo, por el profesor titular de la Universidad Trás-os-Montes e Alto Douro-UTA de Portugal Xerardo Pereiro Pérez.

El iberismo en Brasil, por el doctor en Antropología y miembro de la dirección de la Fundación Joaquim Nabuco, el brasileño Mário Hélio Gomes de Lima.

La jornada prosiguió con una presentación de las bases del Premio Extraordinario de Investigación y Ensayo sobre la obra antropológica del profesor Carmelo Lisón, por parte de Honorio Velasco Maillo, presidente de la Fundación Lisón-Donald, que aprovechó para exponer una introducción a la obra. El día finalizó con la presentación del libro Letters from Galicia (1964-1965) de Julia Donald por Pablo Ramirez Jerez.

El sábado por la mañana, las conferencias comenzaron con la ponencia El iberismo catalán, a cargo del profesor honorario de Historia Contemporánea en la Universidad de Alicante José Antonio Rocamora, considerado el mayor experto en iberismo político.

Posteriormente, le siguió la conferencia Arqueología e iberismo del catedrático de Historia Medieval de la Universidad de Granada Antonio Malpica Cuello. Poco después se entregó el Premio Lisón al mejor Trabajo de Fin de Grado del curso 2019-2020.

En la clausura de las jornadas, Pau Vicent Marí Klose, presidente de la Comisión de Exteriores del Parlamento español, pronunció la ponencia El Congreso de los Diputados: humildes apuntes etnográficos de un participante-observador. Aunque el contenido de esta interesante ponencia no fue de índole iberista, en el turno de preguntas, salió el tema principal de las jornadas.

Por último, insisto en agradecer a Honório Velasco, Beatriz Callén Polo, Ramón Ángel Lisón Corral, Ana Ceamanos, Paz Gatell Maza y José Antonio González Alcantud, por hacer este encuentro posible. Nos vemos en las próximas jornadas.