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El 24 de abril de 1974, en una noche que parecía igual a todas las noches de las últimas cuatro décadas, la Rádio Clube Português (actualmente, perteneciente al Grupo Media Capital) y la Rádio Renascença transmitirían dos canciones que, finalmente, cambiaron la historia del país. El locutor de radio Paulo Diniz desafió a la poderosa censura, que silenciaba noticias y prohibía películas de cine, emitiendo las canciones que serían la contraseña de la insurrección militar de la Revolución de Abril: era la hora de salir de los cuarteles y sacar del poder a Marcelo Caetano, el jefe del «Estado Novo».

A las 22:55 horas del 24 de abril, las ondas hertzianas transmitieron la canción que había representado ese año a Portugal en Eurovisión. «E Depois do Adeus», de Paulo de Carvalho, fue la primera señal para poner a los militares en alerta y, debido a su popularidad, no levantó ningún tipo de sospecha entre los miembros del «lápis azul» (La Censura). No pasaría lo mismo con la que vendría después.

«Grândola», el pueblo del Alentejo que se ha inmortalizado en el tiempo

Cuando hablamos de música de «intervenção» (canción protesta), que era un género musical muy presente en la década de los 60, y que estaba compuesto por cantantes contrarios al régimen, Zeca Afonso es el nombre que destaca. «Os Vampiros» o «Venham mais cinco» son algunos de los títulos que forman parte de un amplio repertorio, y que tiene como joya de la corona a la canción «Grândola, Vila Morena», tema que este autor editó en 1971. Un tema que sonó a las 00:25 horas del día 25 de abril, en Rádio Renascença. La contraseña estaba dada. Los militares rebeldes tomaron los puntos estratégicos del país, y derrocaron a la dictadura.

«Grândola, Vila Morena» fue compuesta en homenaje a la Sociedade Musical Fraternidade Operária Grandolense (Sociedad Musical Fraternidad Obrera Grandolense), originaria de esa villa alentejana, que limita con la península de Setúbal, y que ha estado, desde siempre, ligada a la agricultura y a la minería. Ha sido, pues, a lo largo del siglo pasado cuando se han producido los grandes cambios, que refleja la letra de esta canción, con el trabajo en los campos (con la célebre expresión «Vila Morena») y el clima de colaboración mutua en las zonas de interior.

La canción como arma

La canción siempre ha sido usada como un arma, y «Grândola, Vila Morena», que ya ha tenido varias versiones; incluyendo una de la banda española Reincidentes, que suele ser utilizada en protestas políticas. Un ejemplo es el uso que se hizo de ella en las protestas contra la Troika durante el Gobierno de Passos Coelho, o cuando los diputados españoles la entonaron para despedir a Marcelo Rebelo de Sousa, tras de un discurso que el presidente portugués expuso en el Parlamento español.

El próximo 25 de abril, esta canción volverá sonar en la Assembleia da República (Asamblea de la República); pero, esta vez, con el aforo limitado a un centenar de personas. Los claveles estarán allí, pero las sillas estarán vacías debido a la pandemia provocada por la covid-19. La gente estará en casa, cantando desde los balcones, porque el espíritu de abril y de «Grândola» continuará; ahora y siempre, vivo.