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El mes de mayo trae el inicio del proceso de desconfinamiento en la península ibérica. Portugal y España van a empezar a abrir diferentes sectores de la economía de forma gradual. El primer levantamiento de restricciones va a comenzar a partir del lunes 4 de mayo, cuando Portugal agotará el estado de emergencia, y pasará al de calamidad, que sigue exigiendo un deber cívico de quedarse en casa.

Este plan gubernamental, que va a reabrir, cada quince días, nuevos sectores, ha sido presentado a los distintos partidos y diputados antes de ser anunciado al país por el primer ministro, António Costa.

En esta primera etapa de desconfinamiento, que arranca el próximo lunes, podrán retomar su actividad todos los locales de hasta 200 m2; el pequeño comercio; las librerías; los concesionarios de automóviles; los centros de tratamiento de belleza (como peluquerías y barberos), y los servicios con atención al público, pero sólo con cita previa, que debe hacerse por teléfono o a través de internet. Los monumentos nacionales y los espacios públicos también comenzarán a reabrirse ese día. La práctica de deporte individual al aire libre puede realizarse sin obstáculos, pero los vestuarios estarán cerrados.

En las próximas fases, que sólo tendrán lugar si la evolución es positiva, podrán reabrir los locales de 400 m2 o más. La restauración también podrá abrir sus puertas el 18 de mayo, pero con sólo un tercio de su capacidad, y haciendo uso de los materiales de protección correspondientes, que ya están disponibles a gran escala en las superficies comerciales. En esa fecha está prevista la vuelta a la actividad de las guarderías y las escuelas, pero sólo para los alumnos del 11° y 12° año escolar (únicamente para las asignaturas de examen, y con un horario delimitado entre las 10 y las 17 horas). Para los más pequeños, las ayudas económicas dadas a los padres van a continuar durante el mes de mayo.

Antes del 1 de junio, momento en el que se activará la tercera fase prevista por el Gobierno, el fútbol y las celebraciones religiosas. Lo mismo ocurrirá con el resto de tiendas y centros comerciales.

Las medidas de desconfinamiento no significan una reactivación de la economía

Esta advertencia ha sido realizada por el secretario de Estado de Economía, João Neves. El mandatario advierte que lo que se ha presentado no es un plan de recuperación económica, sino un conjunto de medidas tomadas «de forma ponderada», y con la consulta previa de varios sectores de la sociedad, para la reapertura de algunas actividades que tuvieron que cerrar sus puertas, de forma temporal, por la Covid-19.

Con una apertura escalonada, en tres fases (que serán evaluadas), y que se pretende que esté normnalizada para el 1 de junio, la cautela es la consigna a seguir para que no se tenga que cerrar todo de nuevo, como ocurrió en Singapur. «No tengo miedo de dar un paso atrás si es necesario para preservar la salud de los portugueses», ha declarado António Costa sobre la posibilidad de poder volver a un confinamiento si cambian los valores.

Retoma una nueva «normalidad» en Iberia

En la reanudación de una nueva «normalidad», la estrategia que se ha de adoptar requiere de confianza y respeto por las reglas de distanciamiento social, que van a continuar. El teletrabajo seguirá instaurado durante el mes de mayo y en junio. Los trabajadores podrán volver a sus lugares de trabajo, pero de forma escalonada, para que no haya una concentración excesiva que ponga en peligro la salud colectiva. El transporte público, que volverá a cobrar íntegramente los billetes, se reforzará, y reducirá su capacidad. El uso de mascarillas será obligatorio en todos los espacios públicos.

En España, uno de los países más afectados por la pandemia, el proceso de desconfinamiento también ha comenzado. Este se dividirá en cuatro fases, con modificaciones cada 15 días.

En una primera fase, la de la preparación para el desconfinamiento, la cual arranca el 2 de mayo, se podrá realizar deporte individual al aire libre, y las pequeñas tiendas podrán abrir al público. Si los indicadores son positivos, en las próximas fases retomarán su actividad la restauración; los lugares de culto, y los lugares culturales y de ocio, aunque con un aforo reducido. A diferencia de Portugal, las clases, en todos los niveles educativos, no se retomarán hasta septiembre. El uso de mascarilla fuera de casa, y en el transporte público, no es obligatorio, pero sí aconsejable.

Todavía no se ha previsto la apertura de fronteras.