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Cuando Marcelo Rebelo de Sousa comenzó su mandato, como presidente de la República, atajar el problema de los «sin techo» era uno de sus grandes objetivos.

La pandemia de la covid-19 ha llevado a más gente a la calle, y a necesitar ayuda para comer, lo que ha hecho que la Presidencia portuguesa haya admitido que el horizonte temporal de 2030 es imposible para acabar con este drama.

Sólo en la ciudad de Lisboa, hay 2.473 personas (datos de 2019) durmiendo en la calle; especialmente, en las zonas históricas de la ciudad. En Oporto, hay más de un centenar de personas en las calles, y 400 pernoctando en refugios.

Una nueva oportunidad

Para dar una nueva oportunidad a aquellos que están en las calles, el proyecto «Housing First» («la vivienda primero»), que está desde hace siete años en Portugal, y que tiene como principales partidarios a la Asociación Crecer y al Ayuntamiento de Lisboa, pretende que todas estas personas tengan derecho a un hogar.

El Ayuntamiento de la capital tiene disponibles varias viviendas (algunas ya han sido entregadas), para personas que están en una situación precaria. Al final de este año, se entregarán 120 más. El objetivo es comenzar en Lisboa, y ampliar esta iniciativa al resto del país.

A nivel nacional, el Presupuesto del Estado ha previsto la creación de una bolsa con 600 viviendas listas para ser distribuidas en 2021 a ciudadanos en situación de exclusión. Para ello, se utilizarán fondos del Instrumento de Recuperación y Resiliencia.

Cuando una persona pasa años en la calle; a menudo, varias décadas, volver a tener cuatro paredes y una cama con colchón puede implicar un aprendizaje largo. En «Housing First», una vez la vivienda ha sido asignada, se ayuda a la persona en otras cuestiones, como pueden ser problemas de salud; la gestión de documentación inexistente o caducada, o la búsqueda de un trabajo que ayude a estabilizar la vida de la persona.

Vivir en las calles de España

En España, la crisis provocada por la covid-19 ha llevado a muchas personas a vivir a la intemperie.

Cáritas, y otras instituciones encargadas del apoyo a las personas sin hogar, estiman que unas 33.000 personas están en condición de «sin hogar» en el país.

Estas organizaciones sostienen que el Gobierno central debe diseñar y aprobar una nueva «Estrategia estatal» para ayudar a las personas sin hogar. Una estrategia más ambiciosa que sustituya a la existente, la cual terminará en diciembre de 2020.

El Gobierno español, al igual que el portugués, apuesta por la metodología «Housing First».