03/04/2025

40 años de «Portugal mais próximo», una iniciativa de periodistas y escritores para relanzar las relaciones ibéricas

Durante tres días de 1984, España y Portugal compartieron opinión pública, una gala de variedades en el Casino de Estoril y un simposio de escritores en Tróia con protagonismo de la iberista Natália Correia

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“Bom dia, irmãos de Portugal”, así abrió la programación Radio Nacional de España un 11 de mayo de 1984; el primero de tres días consecutivos que pasaron a la historia porque España y Portugal consiguieron mirarse a los ojos, escucharse y celebrarlo fraternalmente. Un hito que surgió al calor del nuevo clima bilateral que propició la primera cumbre luso-española con Mário Soares y Felipe González en noviembre de 1983 en Sintra.

Poco después del décimo aniversario del 25 de abril, el emblemático Casino de Estoril acogió un espectáculo de variedades para una audiencia mediática estimada en más de 30 millones de ibéricos. Fado, rock, música clásica, folclore y flamenco se dieron cita en un evento con políticos, artistas, periodistas, empresarios, sindicalistas y personalidades en general que fueron entrevistadas por los micrófonos de RNE. En paralelo, casi un centenar de escritores se reunieron en Tróia para celebrar el primer Simposio de Escritores Ibéricos.

Más allá del clima político favorable, se necesitó el concurso de una serie complicidades talentosas. Entonces era portavoz del Gobierno español, Eduardo Sotillos, exdirector de RNE y excorresponsal en Lisboa (1979-1981). Su intervención fue decisiva, pero el peso de la iniciativa lo asumió el director de RNE, Fernando G. Delgado, recientemente fallecido, que tuvo el respaldo de José M. Calviño, director general. Ambos acompañaron a lo largo de las jornadas al ministro de Cultura y portavoz del Gobierno, Javier Solana, y al vicepresidente Alfonso Guerra. Solana, al final del evento, agradecido y sorprendido, felicitó en privado a Ramón Font por la organización exitosa del evento, que no necesitó del apoyo gubernamental para llevarla a cabo. Font, corresponsal de RNE en Portugal, fue el “homem do día”, tal y como subtituló el Jornal de Notícias. Hombre del día por ser el gran articulador, entre bambalinas, de las jornadas.

La iniciativa de RNE pretendía “dar a conocer a Portugal en España y sensibilizar a la opinión pública española por los temas más importantes, así como por los más sencillos, que con frecuencia son desapercibidos, para muchos españoles, de la realidad de un país vecino que muchas veces, a pesar de la cercanía, nos es desconocido”. Manuel Cargaleiro, el gran pintor portugués, diseñó el cartel.

La denominación de la operación se debió al acuerdo entre Delgado y la gran escritora azoriana, Natália Correia, en una reunión celebrada en el Hotel Britania, donde ella pasaba gran parte de su tiempo y donde escribió la pieza de teatro O Encoberto. El hotel dispone de una habitación (O quarto 13) en homenaje a la escritora, reproduciendo en parte el ambiente de su casa.

Unas 500 personas asistieron a la gala del Casino de Estoril. Entre las autoridades portuguesas figuraban el primer ministro, Mário Soares, y los secretarios de Estado de Turismo, Deportes y adjunto al ministro de Estado. La fiesta consistió en un espectáculo, retrasmitido en directo el día entero por las televisiones y las cadenas de radio estatales de ambos países, y en una cena ofrecida por la empresa propietaria del Casino y de otros establecimientos hoteleros de la costa de Estoril.

Por parte española actuaron: el cantante y musicólogo Amancio Prada, que entusiasmó al auditorio con sus cantigas medievales galaicoportuguesas, y Rocío Jurado, que cerró el espectáculo. Abrió el festival Carlos do Carmo. Amália Rodrigues no quiso participar para no compartir escenario con otros. El portugués Vitorino Salomé interpretó “A queda do Imperio”. También subieron al escenario Lena d’Agua, Rui Veloso, Teresa Silva Carvalho y Rancho Folklórico de la región del Miño. La fiesta se prolongó hasta las dos de la madrugada.

Los eventos se realizaron en el Casino, el Teatro Municipal lisboeta de San Luis y un hotel de Troia, ciudad situada en la península del mismo nombre, a unos 50 kilómetros al sur de Lisboa, donde se reunió el primer simposio de escritores ibéricos, por iniciativa de RNE y la Asociación de Escritores Portugueses.

Primer Simposio de Escritores ibéricos

En el encuentro de tres días de escritores ibéricos participaron cerca de 50 escritores portugueses y 25 españoles; entre los cuales, nombres como: Rosa Chacel, Juan Marsé, Juan Benet, Caballero Bonald, Blanca Andreu, Antonio de Senillosa, Carlos Barral, Jesús Fernández Santos, Luis Carandell, Luis Pascual o Rafael Ballesteros. El simposio reflejaba la pluralidad lingüística y cultural peninsular, donde se pretendía superar las desconfianzas heredadas dentro de Iberia y dentro de España.

El presidente de la República, António Ramalho Eanes, se desplazó hasta Tróia y dirigió un improvisado discurso a los asistentes al cierre del simpósio. El contenido y grabación del discurso -junto a otra documentación- está en el Archivo Histórico de Presidencia de la República. Podemos intuir que fue bastante iberista. Fernando Morán, por entonces ministro de Exteriores español e iberista, contó que Eanes en una ocasión le dijo que “era preciso preparar el futuro de la Península. No podíamos pensar, españoles o portugueses, en un futuro separados los unos de los otros. Había que preparar en fórmulas a la altura de los tiempos. Me impresionó el tono directo y decidido del estadista portugués”.

Filipa Martins, en la biografía de Natália Correia, explica que la “militancia iberista” de Correia la llevó en 1984 a apoyar y participar en el I Simpósio de Escritores Ibéricos, donde reivindicaba el “elemento povo” de la Ibericidad: “Nao é virando as costas que as nações se tornam diferentes unas das otras. Não à diferenciação pela cobardia!”.

El Simpósio propuso la creación de un Consejo Ibérico para Literatura. Vale la pena leer las conclusiones colectivas de los escritores:

  1. “Institucionalizar esta forma de contactos entre escritores de las cinco lenguas habladas en los dos Estados, dando así continuidad a este simposio, cuya segunda edición ocurrirá en España, el próximo año.
  2. Defender públicamente el principio de que la información, en sus varios medios -prensa, radio y televisión- debe dar mayor espacio a la vida cultural de los dos Estados, lo que hasta hoy no ha ocurrido.
  3. Instar a las instituciones culturales estatales, y autonómicas de la Península, a una mayor dedicación y apoyo a las iniciativas culturales, ya sea en el campo de la traducción, de la publicación y de la enseñanza de las lenguas, o en la promoción de actividades concretas que incentiven el intercambio. Como órgano gestor permanente de las citadas iniciativas, se propone la creación de un Consejo Ibérico para Literatura, integrado por miembros propuestos por las asociaciones de Escritores en las cinco lenguas de la Península.
  4. El estado deficitario de la enseñanza del portugués en España y del español en Portugal, merece una especial atención de las autoridades de los dos países, tanto a nivel universitario, como en la enseñanza media. Por eso se inste los Ministerios correspondientes, para que se tomen las medidas necesarias a fin de la creación de cátedras y lectorados a nivel superior, y, para ahora mismo, de una asignatura por lo menos optativa, de estos idiomas. Se señaló también la inexistencia de la enseñanza del gallego, catalán y vasco, en el marco de la enseñanza portuguesa, solicitando que sea corregida esta deficiencia.
  5. Suprimir las barreras arancelarias que constituyen, en el presente, un fuerte obstáculo al movimiento de libros entre los dos Estados, asumiendo una figura que bonifique la mutua difusión cultural.
  6. Manifestar a los Gobiernos portugués y español su perplejidad por el hecho de que el Acuerdo Cultural Luso-Español entre los dos Estados esté prácticamente inoperante, con iniciativas puntuales, que no corresponden en, por su escasez, al espíritu y la letra del documento”. (Consello de Cultura Galega. A nossa terra. Nº 247. 31 de mayo de 1984).

Salvo la quinta, son unas conclusiones que siguen siendo actuales 40 años después. Tres días de opinión pública ibérica; tres días de alianza cultural y política; tres días celebrando Iberia; tres días de Portugal mais próximo. Obrigado aos envolvidos!