El ministro portugués de Exteriores, Paulo Rangel, ha defendido la apertura de la Unión Europea (UE) a Latinoamérica y a otros mercados para diversificar y mantener su autonomía estratégica, y responder al reto que suponen las políticas de EE.UU. El jefe de la diplomacia lusa ha pronunciado estas palabras durante su intervención en III Foro La Toja de Lisboa en la Fundación Calouste.
Rangel ha recordado que lleva un año en el puesto y que durante este tiempo ha podido confirmar que «las relaciones ibéricas son esenciales para ambos pueblos» y para la «afirmación de Portugal, España y Europa en el mundo». «Portugal y España están viviendo el período más fructífero, más fértil en la historia de muchos siglos de su relación. Los pactos entre los dos gobiernos a todos los niveles y en todos los ámbitos son intensos y permanentes».
El embajador español en Lisboa, Juan Fernández Trigo, ha declarado que «en los últimos años apenas sin darnos cuenta hemos ido consolidando un espacio ibérico sobre el que se elucubró mucho en el pasado, pero que ya hoy es una realidad tangible más allá de la geografía».
El ministro español de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha defendido que el acuerdo con Mercosur supone para la Unión Europea (UE) una oportunidad de apertura de un mercado comercial que no tiene precedentes por su alcance, 270 millones de personas, y que puede generar importantes beneficios para las dos partes. En el sector agroalimentario se eliminará el 92% de los aranceles a los productos europeos, lo que significará abrir el mercado a sectores muy relevantes para España como aceite de oliva, vino, que ahora tienen aranceles muy elevados, entre el 14% y el 35%, así como para frutas y hortalizas y porcino. En relación con el Mercosur, los jefes de las patronales ibéricas se han quejado de que sus homólogos europeos no tengan mucho interés en América Latina.
El debate sobre el gasto de defensa ha estado muy presente en el tercer Foro La Toja. La ministra española de Defensa, Margarita Robles, considera que «una Europa unida es la principal fuerza para defender los valores democráticos» y, por ello, «la prioridad es que permanezca unida y con fortaleza». Por su parte, el exalto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell, ha defendido la importancia de invertir en defensa, ya que «los ejércitos europeos están en los huesos» y no podrían reaccionar. «Creo que es bueno decirles a los europeos hoy que no tenemos la capacidad de defensa en el más estricto sentido de la palabra defensa, que es la capacidad militar para hacer frente a las amenazas, no la tenemos. No hay ningún país europeo que pueda movilizar un cuerpo de Ejército», ha afirmado.
El evento lo ha cerrado el presidente de la República portuguesa, Marcelo Rebelo de Sousa, con un largo alegato en defensa de la política de Estado de los principales partidos, así como de la vigencia de la democracia liberal. Una posición también expresada por el expresidente español Mariano Rajoy. El Foro La Toja-Vínculo Atlántico nació hace cinco años en Galicia como una iniciativa ibérica de la sociedad civil para promover la reflexión y la conversación pública sobre los retos globales de nuestro tiempo.