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La estrategia común de desarrollo transfronterizo y la articulación de los planes nacionales de recuperación en el ámbito europeo van a ser los dos puntos centrales de la XXXI Cumbre Ibérica que se celebra este sábado en la ciudad lusa de Guarda. Una cita en la que ambos gobiernos quieren retomar temas pendientes y adoptar medidas que mejoren la vida de los 5,5 millones de ciudadanos que viven en las zonas transfronterizas. Áreas en las que todavía es necesario eliminar barreras, promover la misma igualdad de oportunidades que en el resto del territorio ibérico y hacerlas más atractivas para vivir en ellas. En definitiva, definir una estrategia común que ayude a combatir el envejecimiento y la despoblación de las regiones que hacen frontera entre ambos países.

Entre las ideas que han estado discutiendo los grupos de trabajo de preparación para la cumbre, se encuentra la de una tarjeta de trabajador transfronterizo o que el servicio 112 pase a operar en las dos partes de la frontera independientemente del país que sea y así llegará la unidad que más cerca se encuentre de la llamada. También se hablará de una tarjeta de identidad médica transfronteriza o de combatir en conjunto la violencia de género. Según fuentes de este equipo de trabajo consultadas por EL TRAPEZIO, se pretende crear un mecanismo que permita poner en práctica de forma dinámica las decisiones que se tomen, algunas de ellas ya discutidas desde hace años. Hay una voluntad común de avanzar y evitar que, tal y como ya ha ocurrido otros años, algunas decisiones acaben por no llevarse a cabo.

La representación ministerial de los dos gobiernos será muy importante y numerosa ya que se van a abordar materias de muy diversas áreas, en torno a cinco ejes: movilidad y seguridad; infraestructuras; gestión conjunta de los servicios básicos; desarrollo económico y ambiente, energía, centros urbanos y cultura. En el campo de las conexiones rodoviarias y ferroviarias,  hay algunos tramos que se deben finalizar. La línea ferroviaria entre Sines y Madrid es una de las prioritarias, en un primer momento para mercancías y puede que, más tarde, para pasajeros. “En Portugal no se puede hablar todavía de la alta velocidad y se opta por referirse a las líneas de alta prestación”, indican fuentes diplomáticas.

Ambos países quieren igualmente articular bien sus respectivos planes de recuperación para poder tener más peso al negociar en Bruselas los fondos europeos. Se pretende colaborar en materia de medio ambiente y energía, digital, infraestructuras, turismo y economía. En el tema digital, tanto España como Portugal están muy avanzados y creen que pueden servir de ejemplo en Europa.

En la cumbre, que se ha aplazado en dos ocasiones por coincidir con el Consejo Europeo, se va a realizar una presentación de la estrategia transfronteriza y además se va a presentar un estudio conjunto del Instituto Cervantes y el Instituto Camões sobre el valor del español y portugués.