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El pasado 11 de julio, en su cuarta reunión, el Foro Cívico Ibérico ha debatido sobre Turismo sostenible en la Raya y ha hecho un balance de la reapertura de la frontera.

La reapertura, a pesar de algunos contratiempos (como la demora de los diez días o el no restablecimiento de la línea de tren nocturno Lusitania Express), es acogida con cierta esperanza, especialmente tras el encuentro de António Costa y Pedro Sánchez en Lisboa. Falta, ahora, la acción y el trabajo concreto para una cumbre que debiera de tener un estatus más importante que otras cumbres bilaterales con otros países europeos, que también van a realizarse antes de fin de año. En ese sentido, la creación de una Agencia Ibérica de Promoción Turística sería un gran paso.

La reunión ha servido para exponer las potencialidades turísticas de La Raya y la necesidad que los empresarios del sector, a uno y otro lado de la frontera, ofrezcan paquetes turísticos conjuntos. Es decir, superar una mentalidad de competencia, por una de cooperación. Las entidades transfronterizas realizan un excelente trabajo, organizando viajes de familiarización y cursos de formación para empresarios que desconocen la realidad del otro lado de la frontera.

El vino, el agua, las fortalezas, los parques naturales, el iberismo vivencial, el aprendizaje por inmersión lingüistica y las herencias sefardíes y andalusíes, son grandes activos presentes a ambos lados de La Raya. La naturaleza de la frontera tiene varios aspectos positivos dada su preservación: el paisaje, la relajación y la observación de animales, entre otros.

Esta unión turística rayana no sólo debe ser horizontal (por tramos, en cada punto de la frontera), sino que La Raya, en su verticalidad (El Camino de Santiago de La Raya), puede ser un magnífico producto turístico: 1214 km para recorrer en zigzag, cruzando pueblos, naturaleza y ríos.

Esta propuesta de El Camino de Santiago de La Raya aún no está elaborada. Habría que crear un sendero oficial y real en las partes donde no exista un camino, con el mínimo impacto medioambiental, así como puentes peatonales o embarcaderos para cruzar la gran cantidad de ríos rayanos. A este sendero habría que asociar una red de posadas y playas interiores. Crear todo un mapa de recursos, muchos ya existentes e inventariados por la RIET (Red Ibérica de Entidades Transfronterizas), institución que ha elaborado planes estratégicos y una guía turística (Destino Frontera) que pueden consultarse en su biblioteca online. Dada la longitud, podría haber un Camino de Santiago de La Raya en coche y otro para caminantes y ciclistas. El precio del alquiler de vehículos no debiera de tener penalizaciones si se deja el coche en el país vecino, como ocurre actualmente. Las Eurociudades podrían ser inicio y fin de las etapas más importantes de este Camino de Santiago de La Raya.

La estrategia de desarrollo transfronterizo, que se está negociando entre ambos Gobiernos, tendrá que abordar de qué manera empoderar estas zonas porque, con las dinámicas actuales, quedan fuera de las agendas nacionales y de las grandes inversiones. La Raya necesita un estatus especial, una zona económica con incentivos al desarrollo, para ayudar a atraer inversiones y personas.

Una buena idea sería que el Imserso (turismo fuera de temporada para mayores cofinanciado con fondos públicos) apoyase decisivamente los destinos rayanos, precisamente por sus ventajas sanitarias. Esta institución no existe en Portugal, pero ya se empieza hablar de la creación de una institución europea. Un turismo senior financiado con fondos europeos.

Por último, existe un proyecto de película, basada en un viaje que realizaron Luis Carandell y Eduardo Barrenechea, hace casi medio siglo, recorriendo la frontera luso-española. Dicha aventura se convirtió en libro en 1972: La raya de Portugal, la frontera del subdesarrollo. El director de la película participa en el Foro Cívico Ibérico. El TRAPEZIO seguirá muy de cerca el rodaje y su estreno.

La próxima (y quinta) reunión del Foro Cívico Ibérico ([email protected]) será el sábado 5 de septiembre. Las reuniones en septiembre serán semanales dada la cercanía de la fecha de la Cumbre Ibérica (final de septiembre o comienzos de octubre). Recordemos que el objetivo del Foro es organizar una cumbre de la sociedad civil ibérica en paralelo a la gubernamental. El Foro vuelve en septiembre.

 

Pablo González Velasco es coordinador general de EL TRAPEZIO y doctorando en antropología iberoamericana por la Universidad de Salamanca