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Después de Cascais, Lisboa ha comenzado a ver sus calles con nuevos y llamativos colores. Primero fue la conocida calle Rosa, en el Muelle del Sodré. Diez años después de esa intervención, alrededor de otras 100 calles recibirán nuevos colores y más espacio para los transeúntes. Más terrazas, espacios peatonales y ciclovías pop up son los objetivos que se ha propuesto el ayuntamiento y, para ello, ha creado el proyecto «La calle es tuya», que está dividiendo a la opinión pública y llamando la atención. Lisboa para los lisboetas ha comenzado a ser una realidad. El Chiado, Benfica y Belén van a ser algunos de los lugares que van a ver sus calles alteradas.

El terreno ha empezado a ser conquistado a los coches a través de pinturas en el suelo con una gama de colores que van del azul al verde, sin olvidar el rosa. Además de contribuir a un aumento de los espacios, lo que ayuda a la distancia social, los expertos sostienen que pintar el asfalto hace que las carreteras se calienten menos. Estas pinturas ya han llamado la atención de todos los transeúntes que pasan por allí, y que aprovechan para sacar fotos de la iniciativa frente a comerciantes que esperan por nuevos clientes.

Más carriles para bicicletas y menos coches

Una ciudad más verde es el objetivo final y, como tal, los peatones tendrán derecho a más 70 km de ciclovías y 400 terrazas amplias (que han sustituido a las plazas de estacionamiento). Unas terrazas que están listas para recibile con una bebida mientras disfruta de un atardecer de tonos anaranjados. Más color, menos coches y más transporte público serán realidad en una readaptación local a la normalidad post pandémica.