Español Portugués, Portugal

Con el número de contagios en aumento y los expertos argumentando que los rebrotes ya están arraigados, el Gobierno ha decidido nuevas medidas para tratar de controlar esta «segunda ola». El Área Metropolitana de Lisboa, que permanece en estado de calamidad, ya ha superado a la región norte en el número de casos confirmados. A partir de ahora, Portugal caminará a tres velocidades (dos en Lisboa), ya que el resto del país estará sólo en estado de alerta el primer día del próximo mes. António Costa ha garantizado que este estado solo terminará cuando la pandemia sea declarada extinta por la OMS.

19 parroquias (“freguesías”) de la región de Lisboa han vuelto al deber cívico de confinamiento, algo que terminó el 1 de junio. Los municipios de Amadora, Odivelas y Lisboa son el objetivo de esta medida, que se unirá a los anunciados previamente por el Ejecutivo para ajustar las reglas de distancia social a una población que, según Marcelo Rebelo de Sousa, «siempre ha trabajado y no ha confinado mucho».

Las multas y las prohibiciones son pasos atrás

Quien no cumpla con el deber de confinamiento obligatorio, en el caso de aquellos que den positivo, estarán sujetos a multas que pueden llegar hasta 500€. Estas personas serán vigiladas por equipos compuestos por miembros de Protección Civil, Seguridad Social y Sanidad Comunitaria. El programa Vecindarios Saludables será responsable de concienciar a las personas sobre los peligros existentes. En el caso de las empresas, que no respeten las horas de cierre o el límite de espacio, pueden estar sujetas a multas de hasta 5000€.

Una de las principales quejas dos trabajadores reside en el transporte público que suele ir lleno, lo que hace imposible la distancia requerida. Para tratar de mitigar esta situación, a partir de la próxima semana se fortalecerán los diferentes medios de transporte y que funcionarán, hasta finales de este año, al 90% de su capacidad, pero puede aumentar después del final del verano. Esta medida, que consiste en más autobuses o vagones de tren que pasan durante las horas punta, por la mañana y por la tarde, agregará 10 millones de euros adicionales al final del año para el Gobierno y los municipios que forman parte del Área Metropolitana de Lisboa.

En el caso de las reuniones públicas, cuyo límite estaba en 10 personas, se ha reducido a cinco. Los mercadillos han sido nuevamente prohibidos. Todas estas medidas entrarán en vigor el 1 de julio, fecha de la reapertura de la frontera con España.