Español Portugués, Portugal

60% ha sido una cifra doblemente protagonista. Las elecciones han alcanzado el 60% de abstención (52% en 2016). Y del 40% de los votos ejercidos, el 60% han ido a Marcelo Rebelo de Sousa (8 puntos más que en 2016). El actual presidente es un hombre de Estado antes que de partido. Con una campaña individual y austera, sin redes sociales y con su coche particular, ha recibido la confianza para otros cinco años en la jefatura del Estado republicano portugués. Una victoria contundente, que también se debe a António Costa, primer ministro del Partido Socialista, que ha apoyado la candidatura.

En la noche electoral sólo ha tenido emoción la lucha por el segundo lugar. Tras un pequeño susto inicial, finalmente Ana Gomes (independiente del Partido Socialista con apoyo de los partidos PAN y LIVRE) adelantó a André Ventura. Para la izquierda han sido unos resultados con mucha dispersión y poco protagonismo. El centroizquierda ha ido con Marcelo Rebelo y el resto se ha dividido entre Ana Gomes, Marisa Matias (Bloco de Esquerdas) y João Ferreira (Partido Comunista Portugués). A pesar de la victoria, la derecha moderada ha pedido al presidente que sea más exigente con el primer ministro y, en privado, se muestra preocupada con la ascensión de CHEGA. Ventura ha llegado casi a los 12%, cerca de los 15% que tiene Vox en España, cifra a la que aspiraba.

Los resultados electorales han sido los siguientes:

Un ciudadano de forma espontánea, cuando llegó el presidente de la República a la Facultad de Derecho, ha aprovechado las cámaras de televisión para pedir la dimisión de André Ventura como prometió, al inicio de la campaña, si quedaba tercero. El líder de extrema derecha ha olvidado la promesa y ha realizado un discurso orgullosamente “antisistema” y ha afirmado que ha recibido felicitaciones de sus colegas europeos. También se ha mostrado satisfecho por “aplastar a la extrema izquierda” y asegura que serán claves para formar Gobiernos en las próximas elecciones municipales y parlamentarias.

Marcelo Rebelo de Sousa, tras recorrer las calles de Lisboa en su coche particular, desde su casa en Cascais hasta la Facultad de Derecho, ha pronunciado su segundo discurso como presidente electo en dicho centro universitario, informando primero de los datos epidemiológicos. Ha citado Eduardo Lourenço y considera que la confianza renovada por el electorado “es todo menos un cheque en blanco”. Rebelo de Sousa quiere ser “un presidente que una”, que no sea maniqueísta y que respete la diferencia y promueva la justicia social. Ha reconocido el mal dato de la abstención, compensado en parte por su aumento en apoyo. Ha cerrado la intervención con un sobrio «Viva Portugal», porque el ambiente no era festivo ante la envergadura de la crisis sanitaria que vive Portugal.