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El año ya ha comenzado hace unos días, pero como todos continuamos «imbuidos» por este espíritu navideño donde el (re)comienzo de una nueva vida es una consigna, decidí basar mi primer artículo en lo que podemos esperar para los próximos 365 días (por cierto, incluso será más largo porque este año nuevo marca el inicio de la década 20 del siglo XXI). ¿Cuáles son los retos que marcarán las agendas en Portugal y España?

Empecemos aquí mismo en Portugal. Poco después del inicio del año, el gobierno de António Costa tendrá la tarea de conseguir apoyos parlamentarios suficientes para la aprobación del presupuesto. En principio, esto no será un logro muy difícil (ya que el PS ha aumentado sus diputados en relación con el principal partido en la oposición, el PSD) pero la sorpresa será en lo que los antiguos socios de la «geringonça», el PCP y el BE, podrán hacer ahora que no existen acuerdos escritos y donde los socialistas tienen casi total autonomía de gobierno.

Este también será un año de cambios importantes en el abanico de partidos en Portugal. Más allá -aunque fue en 2019- de la irrupción de nuevos partidos en la Asamblea de la República (CHEGA, Livre y Iniciativa Liberal), dos de los partidos con más historia en la democracia tienen a las elecciones internas. En el PSD, Rui Rio defenderá su lugar contra Luís Montenegro y Miguel Pinto Luz. En el CDS, que ha vuelto a ser el partido del «taxi» (partido bisagra), Asunción Cristas está con un pie fuera, pero aún no se sabe quién será el líder que la releve, ya que los candidatos son todos hombres.

La falta de una oposición fuerte fue una de las preocupaciones planteadas por Marcelo Rebelo de Sousa, que este año pasó el Año Nuevo en la isla del Corvo. El año de 2020 funcionará como antesala para las elecciones presidenciales. Rebelo de Sousa aún no ha pronunciado si volverá a ser candidato al más alto cargo de la nación, pero la verdadera pregunta radica en quién sería capaz de competir contra el exprofesor y comentarista político.

Desde la perspectiva medioambiental, una de las claves que tendremos que afrontar en los próximos tiempos, la lucha contra el plástico continuará y las tiendas dejarán de usar pajitas y pondrán las bolsas más caras. ¡Después de todo Lisboa será la capital «verde» de Europa!

Estos son sólo algunos de los desafíos que vamos a tener que superar en 2020, pero podría contarles mucho más. La economía (¿continuará el «milagro económico» o volveremos a nuestro triste fado?), el SNS -sanidad pública- (que cuatro décadas después se está deteriorando visiblemente y donde los médicos ya no pueden atender a los pacientes tranquilamente sin correr el riesgo de ser agredidos) o el verano deportivo (Juegos Olímpicos y la defensa del título europeo en la próxima Eurocopa) prometen marcar los próximos 12 meses.

Algo que ha marcado a España, pero que parece que ya ha encontrado una salida ha sido toda la cuestión vinculada al gobierno. Mientras tanto, Pedro Sánchez ya ha tomado posesión y en su intervención abordó una amplia gama de cuestiones, sin olvidar a Cataluña. Pero es precisamente de esta región que los problemas siguen llegando.

Vox, el PP y Ciudadanos han pedido la destitución del presidente del gobierno regional, Quim Torra. El líder catalán colocó propaganda independentista durante las elecciones. Muchos creen, al menos en este lado de la frontera, que esta destitución no se materializará (al menos no de manera inmediata y Torra dijo que no la cumplirá) pero con esta medida, deteriora la idea del diálogo, defendida por Sánchez.

La fragmentación del bipartidismo en España y el ascenso de Vox (la tercera fuerza más votada en las últimas elecciones) hace mucho tiempo que trajo el fantasma de un nacionalismo más extremista en la plaza pública. Hasta hace poco sin ningún tipo de expresión política, lo cierto es que cada vez tienen más fuerza y sus ideas (la creación de un muro insuperable en las ciudades de Ceuta y Melilla para impedir la entrada de migrantes del norte de Africa) son apreciadas por un la parte de la población. ¿Pero por qué? ¿Cuál es la influencia que una ola de emigración puede tener en el surgimiento de los partidos nacionalistas?

En Portugal solemos decir que «em casa onde não há pão, todos ralham e ninguém tem razão». En un país -como España- con 46 millones de habitantes, los salarios estancados (pero son más altos que aquí) y los inmuebles cada vez más caros hacen que las familias pierdan poder adquisitivo. Una de las principales consecuencias de esta inestabilidad financiera es la caída en el número de nacimientos. Algo que preocupa mucho a los dos países ibéricos.

Venezuela. Sé que se trata de una plataforma dedicada a lo que sucede aquí, en la Península Ibérica, pero lo cierto es que los iberófonos están un poco repartidos por todo el mundo y lo que sucede en estos países termina, de una manera u otra, influyendo en nosotros. Podría haber elegido varias naciones (tenemos un nuevo líder de Guinea Bissau y Bolsonaro mientras tanto ya ha hecho un año en el Palacio de Planalto), pero decidí hablar del país de Maduro. A principios de 2019, Juan Guaidó parecía ser un mensajero de un nuevo tiempo, de nueva esperanza, pero la verdad es que el calendario cambió y nada cambió.

Lo que sin duda sucederá es el Brexit. ¿Cuáles serán los problemas que Portugal y España tendrán con la salida de los británicos de la Unión Europea? Enseguida me vienen a la cabeza dos, en la esfera económica ambos países hacen numerosas transacciones con el Reino Unido. Pero si enviamos a las tierras de Su Majestad vino y calzado, los turistas ingleses durante décadas han elegido playas portuguesas y españolas para pasar el período de verano. ¿Se verá afectado el turismo, que siempre ha sido un sector importante en las economías ibéricas?

Muchos son los desafíos que los dos países, y todos nosotros, vamos a enfrentar el próximo año y uno de mis nuevos desafíos personales es precisamente este. Espero que hayan disfrutado de mi primer artículo de opinión en EL TRAPEZIO y sólo puedo desear toda la suerte a este proyecto, que ahora entra en el mercado portugués. Espero que ayuden a revitalizar una comunicación social, que por estos lares, va un poco mal.

¡Hasta la próxima semana y buenas lecturas!

 

Andreia Rodrigues es licenciada en periodismo por la Escuela Superior de Comunicación Social de Lisboa (ESCS) y es una apasionada de todas las formas de comunicación. Contar nuevas historias y descubrir nuevas culturas es algo en lo que trabaja todos los días.