“El ‘Pacto de los Zoelas’ admitía los ritos comunitarios”, señala Panero, participante en la mesa ‘La Raya, territorio limítrofe’

Panero es la directora de la Cátedra de Estudios sobre la Tradición de la Universidad de Valladolid

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El territorio de la actual ‘Raya nordeste’ (la húmeda del Duero/Douro y la seca de Bragança – Sanabria) ha sido objeto de estudio en el III Congreso de Historia de Zamora, que ha dedicado a ello la mesa titulada ‘La Raya, territorio limítrofe’. Los coordinadores de esta mesa, el historiador cultural bragantino Antonio Tiza, y la directora de la Cátedra de Estudios sobre la Tradición de la Universidad de Valladolid –que también forman parte del Comité Científico del congreso-, explican que esa zona, hoy ‘limítrofe’, tenía desde época prerromana homogeneidad cultural y tradicional. Para Panero, “la tradición es lo que una generación entrega a otra, pero cada una asume lo que le conviene y no necesariamente deja a los que siguen lo que se le entregó”. EL TRAPEZIO habla con esta especialista sobre las tradiciones transfronterizas.

Pregunta: ¿Podría explicarnos qué es el ‘territorio Zasnet’? ¿Quiénes fueron los Zoelas?

Respuesta: Aclaro, antes de nada, que esta cuestión entraña los problemas que cuenta la adscripción de una gens a un espacio concreto. La de los zoelas, uno de los pueblos astures, no se escapa a este debate. Se sabe que se establecieron en un área geográfica que se ubicaría en lo que hoy es el noroeste portugués de Tierras de Miranda y Bragança y la provincia española de Zamora. Los vestigios arqueológicos apuntan a que su núcleo principal fue el castro de Avelas en Portugal. Nos pareció un nombre bonito y especial que enlazaba con el sustrato arcaico que tienen nuestras mascaradas actuales y que encajaba en el territorio del informe de la candidatura UNESCO. Pensamos que esta actividad cooperativa encajaba y respondía a la idea que nos ofrece el vestigio más emblemático de la gens, la placa de bronce conocida como “pacto de los zoelas” que se conserva en el Staatliche Museen de Berlín. La placa renueva un pacto de hospitalidad y estos ritos comunitarios se sustentan en ella.

Pregunta: ¿En qué momento se encuentra el expediente para la Protección Cultural por la UNESCO de las mascaradas del Territorio Zasnet y los Zoelas?

Respuesta: La protección se pidió para 51 mascaradas del distrito de Bragança (Trás-os-Montes) y las provincias de Zamora y Salamanca, asociadas al Carnaval tradicional. En Portugal las competencias para impulsar la protección dependen del gobierno nacional, el proceso es muy complejo y se ha trabajado duro.

Lo afirmo con desasosiego, pero no creo que la administración española con competencias, la Junta de Castilla y León, tenga mucho interés. En 2019 Zasnet que es una Agrupación Europea de Cooperación Territorial (AECT), encarga un expediente razonado y que en ningún caso devalúa a otras mascaradas. La Junta se comprometió a declarar las mascaradas de dicho expediente Bien de Interés Cultural (BIC) para que la candidatura se pueda proponer. En marzo de 2022 se publica en el BOCYL una lista en la que aparecen parte de las 51 citadas y otras de la comunidad autónoma, generando malestar en las que no estaban. Avisamos de la necesidad de que para avanzar debían estar las propuestas por Zasnet. Se nos dijo que se haría.

La sorpresa fue que en marzo de 2023 el Consejo de Gobierno de la Junta aprueba las Mascaradas en Castilla y León como BIC inmaterial. La declaración incluye de manera genérica todos los contextos rituales o performativos: “Mascaradas de invierno, de Carnaval, de Pascua, del Corpus Christi, otras vinculadas con la Virgen y Santos así como otras de fecha variable y otros rituales”. Esto parece una medida para contentar a la generalidad sin distingos, y desconozco si todas ellas han aportado documentación para tener la mención.

Si no se cumple lo necesario, que las mascaradas del expediente estén declaradas, en conjunto o individualmente, pero bien identificadas, no parece que haya voluntad para que avance la candidatura. Si hay otra voluntad no me consta, pero que no lo sepa no quiere decir nada. Los técnicos hicimos nuestro trabajo y nos ofrecimos cuando entregamos a ayudar en un futuro. Esto pasó en 2019 y, quitando la comunicación tras la declaración imprecisa de 2022, no hemos tenido más noticias. No las esperamos. Lo triste es que se ha hecho creer a los grupos que tenían un interés verdadero por lograrlo.

Pregunta: ¿Qué rol juegan las tradiciones en el siglo XXI? ¿Son ‘objetos’ de adorno o aniversario, o participan de las relaciones culturales actuales en pie de igualdad con las nuevas representaciones?

Respuesta: Depende de qué tradiciones porque la tradición la inventamos continuamente en todos los ámbitos. Si pensamos en la tradición como prácticas culturales de un “pueblo”, y esto tiene gracia porque repetimos machaconamente que es un sujeto colectivo y anónimo adscrito a la ruralía, evocando las esencias románticas, estamos ante un adorno. Este es un gran trampantojo de tintes naif para escamotear la falta de decoro con la que se trata al medio rural y sus habitantes. Se exponen tradiciones para mantener las esencias del pasado, haciendo una selección de lo agradable, generalmente en clave festiva, aunque la cultura es realmente todo. Sin embargo, esta tradición, asociada al folklore y, para que funciona se desarrolla y se representa, como todo, con parámetros y medios globales, aunque sea para identificar y representar las diferencias.

Pregunta: ¿Hasta qué punto ha sido decisiva la religión en la formación y evolución de las tradiciones?

Respuesta: Sabemos que en nuestro territorio se pasó del paganismo al cristianismo, pero, como hemos afirmado en alguna ocasión, es una osadía sostener que una costumbre prerromana, clásica, medieval o moderna es igual a las contemporáneas. Las tradiciones ni siquiera mantienen una línea historicista de continuidad. Pasamos el tiempo abandonando y recuperando, es decir, como cualquier aspecto de la cultura las reciclamos y reformulamos. Asumimos que la tradición es lo que una generación entrega a otra, pero cada una asume lo que le conviene de esa herencia y no necesariamente deja a los que siguen lo que se le entregó.

En algunas tradiciones hay cambios de calado y hay ritos populares que desde la jerarquía católica simplemente se ignoraban y ahora se los apropian. En otros casos se hace dejación de funciones y en el vacío calan nuevas tradiciones. Me refiero a que este año, estamos en 2023, una estudiante me ha preguntado si tenemos puente en Halloween, cuando yo hubiese preguntado por los Santos. Su pregunta ha sido correcta, pues ella se ha criado en la fiesta actual que convive con otra paralela y anterior que mantiene algunos elementos, otros han decaído notablemente y otros han desaparecido. La religión, entendida en sentido amplio y no solo en referencia a una concreta y dogmática, es fundamental por acción o por omisión.

Pregunta: ¿Cómo han afectado a las tradiciones cercanas a La Raya los cambios políticos habidos en su torno? Antes de su independencia, con dos países, con dictaduras, con la entrada en la Unión Europea.

Respuesta: Es complejo referirse a periodos históricos tan amplios porque en cuestiones de frontera e identidad en todas las épocas hay dos fuerzas antagónicas, una reaccionaria y otra progresista. Sí percibo un cambio notable desde los últimos años del siglo pasado y este en el que, desde ambos lados de la frontera, una frontera líquida que llamamos La Raya, se valoran las tradiciones y se comparten reconociendo un sustrato cultural común. Este permanece porque es un fenómeno de largo recorrido y permanece a pesar de los cambios históricos, políticos y sociales.

 

María Pilar Panero García (Almeida de Sayago, Zamora)

Licenciada en Filosofía Hispánica por la Universidad de Salamanca y en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada por la de Valladolid; profesora de Antropología Social, docente en la Universidad de la Experiencia Millán Santos y directora de Cátedra de Estudios sobre la Tradición de Valladolid. Investiga el patrimonio cultural, la religiosidad popular, la etnohistoria y la literatura desde el punto de vista de la antropología cultural. Participante en eventos académicos, como los congresos Internacional de Museografía Etnográfica, el Nacional Gregorio Fernández, o La Construcción Actual del Imaginario Cultural Europeo.

María Pilar Panero García ha participado en la elaboración del informe final del Inventario del Territorio Zasnet, que Castilla y León, junto a Portugal, presentarán a la UNESCO para que las mascaradas de invierno de La Raya, en el ámbito zoela, sean declaradas Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. También ha participa delos proyectos The Interpretation of Childbirth in Early Modern Spain de la Universidad de Viena (Austria) y El corpus de la narrativa oral en la cuenca occidental del Mediterráneo, de la Universidad de Jaén.

III Congreso de Historia de Zamora

El III Congreso de Historia de Zamora está organizado por el Instituto de Estudios Zamoranos “Florián de Ocampo” (IEZFO) y patrocinado por la Diputación de Zamora, la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), el Ayuntamiento de Zamora y la Confederación Española de Centros de Estudios Locales (CECEL-CSIC). El congreso se celebra coincidiendo con el 40 aniversario del instituto promotor. El congreso está organizado en torno a siete mesas: El Patrimonio Cultural en la Provincia de Zamora; Historia de la Provincia de Zamora; La Raya, Territorio Limítrofe; Viejas y Nuevas Tecnologías; Fuentes Documentales; Poblamiento y Territorio; Otras Formas de contar la Historia.

Instituto Florián de Ocampo

El Instituto de Estudios Zamoranos Florián de Ocampo, perteneciente a la Diputación de Zamora, está vinculado al Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España (CSIC) a través de la Confederación Española de Centros de Estudios Locales (CECEL). Desarrolla su actividad en el campo de la cultura provincial zamorana, en especial en Ciencias Sociales y Humanidades. Se dedica también a la labor editorial con más de cien títulos sobre Archivos y Bibliotecas, Arquitectura, Arte, Ciencias Naturales, Economía, Etnografía, Filología, Fotografía, Geografía, Geología, Historia, Literatura, Musicología y Sociología. La investigación es otra tarea del instituto, para lo que se ofrecen becas de forma periódica. También corre a cargo del Premio Internacional de Poesía Claudio Rodríguez, de carácter bienal y con más de tres décadas de trayectoria.

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