Rosália no: ¡Rosalía!

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No, no es Rosália. Léase Rosalía, con la acentuación tónica en la penúltima sílaba “- li”. Así se llamaba la poetisa gallega de nombre universal – Rosalía de Castro, nacida en Santiago de Compostela en el año 1837 y fallecida en Padrón (también en Galicia), en 1885.

Ella figura en la historia como el primer gran nombre de literatura gallega desde la Edad Media, inmortalizada por la publicación Cantares gallegos (1863) y Follas novas (1880), escritos en su idioma natal, y más tarde por la obra En las orillas del Sar, en lengua castellana (1884).

Rosalía, al lado de Manuel Curros Enríquez y Valentín Lamas Carvajal, formó la tríada que, por su extraordinaria inspiración poética, consolidó el Primer Renacimiento de la Literatura Gallega, mucho después del distante e inolvidable período trovadoresco medieval, poniendo al idioma gallego en la culminación de las demás lenguas cultas de Occidente en el siglo XIX.

No cuesta ponderar que el idioma, hermano gemelo del portugués (irmán xemelgo, en el decir de Freixeiro Mato y Anxo Goméz Sanchez), como también hermano del catalán, del castellano, del francés y del italiano, de ascendencia latina, no puede ser para nosotros, lusófonos, de difícil comprensión o aprendizaje.

Las similitudes son innumerables. Yo pregunto: «De quem fugimos?«. Los interlocutores gallegos preguntan: “De quen fuximos?«. ¿No estamos hablando casi la misma lengua? El poeta gallego escribe: “Os páxaros cantan misa/ e as maus oxivais arrolan…”.

Por el contexto del poema, puedo intentar una traducción, sin traicionar al original: “los pájaros cantan misa y las manos ojivales acarician/acunan”. Con ello quiero decir, aunque sea superficialmente, que la literatura gallega se enfrenta a todas las posibilidades de un campo abierto a la lectura y a la inmediata comprensión, tal como se da con la literatura castellana. ¿Por qué no experimentar? Ampliemos la familia.

MÁS ALLÁ DE ROSALÍA

Prometo al lector que, en próxima oportunidad, volveré a comentar la poesía de Rosalía de Castro, cuyos versos resuenan a cada instante en mis oídos, desde que hace cincuenta años los leí y los recité por primera vez:

    “Teño un mal que non ten cura,

      un mal que naceu comigo,

      e ese mal tan enemigo

      levaram à sepultura.

      Curandeiros, ciruxanos

      doctores en mediciña

      pr’a esta infermidade miña

      n’hai remedio ant’os humanos.

(“Tengo un mal que no tiene cura/ un mal que ha nacido conmigo/ Y ese mal tan enemigo/ me llevará a la tumba/ curanderos, cirujanos/ doctores en medicina/ para esa enfermedad mía/ no hay remedio entre los humanos”).

Lo que pretendo hoy es, simplemente, presentarles otros personajes expresivos de la poesía gallega, con destaque para las corrientes más modernas, entre ellos los de la Generación del 22 (contemporáneos del modernismo brasileño), autores del primer y único manifiesto vanguardista “Máis Alá “, también de intenciones políticas, en fase de crítica social y política. Además, la historia de Galicia en el siglo XX se muestra riquísimamente ilustrada por episodios dramáticos, con reflejo de ellos en la literatura.

Me valdré, aquí, del ejemplar español de la “Antología de la Poesía Gallega Contemporánea” (edición bilingüe), organizada por el poeta y ensayista César Antonio Molina, y publicada en diciembre de 1984 por Ediciones Júcar (Madrid). Quiero ejemplificar, a través de un muestreo resumido, la variedad y la originalidad de los autores reunidos y, paralelamente, intentar familiarizar al lector con las peculiaridades del idioma gallego.

LOS AUTORES

El poeta Manuel Antonio (1900-1930), expiloto de marina, influenciado por los españoles Vicente Huidobro y Gerardo Diego, publicó un único libro, “De catro a catro”, en el que registra la visión de que tiene del mar un marinero en tierra firme. De esto son los versos:

         “Escoitabamos o vento

          rindose malevolo

         debaixo do seu disfraz,

        E tamem contou o barco

        a hestoria do piloto

       a do gavieiro e a do rapaz.

       Vós xa sabedes todo

       eso que dan as estampas

        do libro de Simbad…”

(“Escuchábamos el viento/ riéndose malévolo/ bajo su disfraz/ Y el barco también contó/ la historia del piloto/ la del marinero y la del grumete/joven./ Ya sabéis todo /lo que dicen los grabados/ del libro de Simbad…”)

El poeta Fermín Bouza Brey (1901-1973) autor de “Nao senlleira” (“barco solitario”) es uno de los iniciadores del neotrovadorismo de la anteguerra. Erudito y conservador, se resistía a modernizar su poesía con sus experiencias metafóricas e imaginistas. Escribió estos versos:

     “Quem dera ser nao senlleira

       n’aquel mar non presentido

       das ja mergulladas terras!

       Sen ceo, sen astros, sen vento,

       sempre à toa polas ondas

       deitado no esquecimento.”

(“Ojalá fuera una nave solitaria/ En ese mar no presentido/ de esas tierras ya sumergidas. / Sin cielo, sin astros, sin vientos/ siempre a la deriva sobre las olas/ acostado en el olvido”).

El poeta Álvaro Cunqueiro, (1911-1981), también de la corriente neotrovadorista y su fundador, publicó: “Cantiga nova que se chama Riveira”. Original, era capaz de aprender nuevas formas e infundirles nueva vida, en el testimonio de César Antonio Molina. De Cunqueiro son estos versos:

       “-Bos días- decíanlle as fadas

       que durmen na outra banda da mar.

       Bos noites – decíanlle os fantasmas

       que despertan cando canta a curuxa.

       E no camiño de Carcasona saudaban

       os que endexamáis chegarían acolá.

       Soñou todas as coisas invisibeis

       e no que ao home, veu indiferente,

       pasar aos que no se asemellaban.”

(“Buenos días- le decían las hadas/ que duermen al otro lado del mar./ Buenas noches- le decían los fantasmas/ que despiertan cuando canta el búho./ Y en el camino de Carcasona saludaban/ aquellos que jamás llegarían allí./ Soñó todas las cosas invisibles/ y en lo que toca al hombre,/ vio con indiferencia/ pasar los que a él no se parecían.”)

El poeta Luis Seoane (1910-1979), una de las personalidades más inquietas de la cultura gallega contemporánea, pintor, dibujante, teatrólogo, crítico literario y de artes, periodista y locutor de radio, autor de “Fardel de esiliado” (1952), destacó en la posguerra con sus poemas cívico-sociales. Por ejemplo:

      “Donde moi lonxe vimos camiñando

        pra atopar cos ollos

        esta terra nosa.

        Tua e nosa, mestre Mateo.

        Pra dar côa nosa testa de osos

        na tua testa de pedra

        e decir a esta terra

        -Témoste levado sempre connosco

        ao través da mar e do deserto

        antre homes cobizosos e vagamundos

        temendo perdernos…”

(“Desde muy lejos hemos venido caminando para encontrarnos con los ojos esta nuestra tierra/ Tuya y nuestra, maestro Mateo/ Para dar con nuestro cráneo/ en tu cabeza de piedra/ y decir a esta tierra:/ Te hemos llevado siempre con nosotros/ a través del mar y el desierto/ entre hombres codiciosos y vagabundos/ temiendo perdernos…”).

Son versos de su libro “Na brétema Sant-Iago” (En la bruma, Santiago) publicado en 1956. La poetisa María Marino (1918-1967) integró el grupo femenino de poetisas, al lado de Pura Vázquez Luz Pezo Garza y Ánxeles Penas, que marcó su presencia en la segunda mitad del siglo XX. Publicó, en vida, sólo un libro: “Palabra no tempo”, dejando inédito otro libro de poemas “Verba que comeza”. Del primero, son estos versos:

      “O meu camiño hoxe

       tem o mirar dum antonte

       Arrecenden os sendeiros;

       nas agras zoan as fontes.

       Labrego afala é seu gado.

       Mide o tempo a súa ponte.

       Aire quedo e tembrando

      chove perto, chove lonxe.”

 

(“Hoy mi camino/ tiene una mirada de anteayer/ Desprenden su fragancia los senderos;/ en los campos suenan las fuentes/ El campesino prepara el ganado/ El tiempo mide su puente/ Los aires quietos y temblorosos/ Llueve cerca y llueve lejos”).

La poesía gallega tiene otros nombres igualmente dignos de citación: Luis Amado Carballo, Aquilino Iglesia Albariño, Ricardo Carballo Calero, Lorenzo Varela, Luis Pimentel, Uxío Novoneyra, Xosé María Díaz Castro, Bernardino Graña, José Ángel Valente…).

Es posible que vuelva al tema dentro de unos meses, porque le he dedicado, por el momento, algunas horas de estudio.

Ese, mi aguardiente, es mi vicio. Yo diría, para consolarme, con los cantares de Rosalía de Castro:

Teño un mal que non ten cura, un mal que naceu comigo”.

 

Savio Soares de Sousa – Fue fiscal del Estado del Rio de Janeiro, presidente de la Unión Brasileña de Trovadores (UBT). Presidente y fundador de la extinta Asociación Niteroiense de Cultura Latinoamericana. Autor de inumerables libros de poesía y prosa: Signo de Sapo, Mundo Numero Dois, Rapsodia para Sanfona, etc. 

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