Los apicultores de España, Francia y Portugal han formado un frente común para combatir las importaciones masivas de miel adulterada que, según denuncian, inundan los mercados europeos y socavan la labor de los productores locales. La organización agraria COAG advierte que sucedáneos y siropes etiquetados fraudulentamente como miel están presentes en las grandes cadenas de distribución, afectando gravemente a un sector que apuesta por productos de alta calidad y sostenibilidad. Según Pedro Loscertales, responsable del sector apícola de COAG, la solución pasa por reforzar los controles en frontera, prohibir la ultrafiltración y validar métodos de análisis más estrictos.
Un informe de la Comisión Europea, elaborado por la OLAF y el Centro Común de Investigación, reveló que entre 2021 y 2022, un 51% de las importaciones analizadas en España contenían producto fraudulento, siendo el país uno de los más afectados por esta práctica. Además, el 85% de las empresas importadoras en territorio español obtuvieron resultados positivos de fraude en al menos una muestra. Ante esta situación, COAG lleva años alertando sobre precios incompatibles con un producto etiquetado como auténtica miel, lo que refleja el grave problema de competitividad para los productores locales.
De cara a las fiestas navideñas, COAG insta a los consumidores a optar por canales de comercialización directa, comprando a productores locales como garantía de calidad y autenticidad. Esta práctica no solo protege el ecosistema mediante una correcta polinización, sino que también fomenta la economía rural y contribuye a la sostenibilidad de un sector crucial para el medio ambiente. Desde las organizaciones se insta a una compra responsable para preservar la biodiversidad y apoyar a los apicultores que luchan contra los desafíos del cambio climático y las amenazas del mercado globalizado.